...Porque no hay que comer entero

Reconociendo la diferencia

Aprendamos de los paises que han caido en la desdicha del mal llamado "socialismo"

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿Por qué no hay saqueos en Japón?

"Ahora seguro suben los precios de los productos de primera necesidad", me dijo un amigo refiriéndose al desastre que hoy sigue viviendo Japón. "No creo, no los imagino haciendo eso", le contesté. Es que no se manejan de esa manera, frente a una catástrofe de esta magnitud. A ningún japonés se le ocurriría hacer negocio con la tragedia.
Para algunos será difícil de entender y a otros les generará hasta un poco de envidia, pero la realidad es que en Japón no hubo saqueos ni grandes disturbios tras los terremotos y posteriores tsunamis. De hecho, la policía sólo salió a las calles a rescatar ancianos, niños y ayudar a los más damnificados. No fue necesario que marcaran los límites porque cada uno de los ciudadanos tiene bien en claro cuáles son.
La sociedad nipona tiene un pensamiento de tipo grupal y eso es una gran virtud en momentos como este. No hay espacio para el individualismo. La prioridad siempre es el otro y eso lo viví en vivo y en directo muchísimas veces, cuando se desvivían por ayudarme al verme cara de extranjera. Esa manera de pensar es la que los ayuda hoy más que nunca, es la que les permite darse cuenta que si hacen algo que perjudique al otro, se están perjudicando a ellos mismos.
Se me ocurre una pregunta: ¿Sabrán qué quiere decir la palabra "saqueo"? Digo, porque nosotros no necesitamos de un terremoto para experimentarlo. No sé si sabrán qué quiere decir, pero lo que sí saben seguro, es lo que significa vivir una catástrofe. De hecho varias generaciones de japoneses ya las han experimentado.
Pero. ¿dónde aprendieron a ser tan calmos, tan correctos? Me acuerdo que durante mi estadía, esa actitud muchas veces me llegó a poner hasta nerviosa, pero hoy los admiro, y me animaría a decir que no en cualquier otra parte del mundo sucede esto. "Y qué querés, son del primer mundo", me contestarían muchos de ustedes. Creo que esta reacción no tiene que ver exclusivamente con el nivel de confort en el que viven, aunque reconozco que el no pasar hambre influye bastante. El respeto hacia el prójimo en absolutamente todas sus facetas y frente a cualquier escenario es parte de la idiosincrasia japonesa; es como si lo llevaran en su ADN.
Sin embargo, a pesar de haber vivido allá y de creer que los conozco bastante, me sigo sorprendiendo de sus conductas. Hoy Japón tiene problemas muy graves: las continúas réplicas, los tsunamis, la amenaza nuclear, el dolor, el miedo y otras tantas cosas; pero hay algo que tiene a favor y siempre lo tendrán, se tienen a ellos mismos. Mientras cada japonés se comporte en pos del grupo y del bien común, Japón seguirá caminando... y casi sin darse cuenta, nos están dando una lección a muchos de nosotros.
Extractado del blog "Vivir en Japón"Por Mariana Trigo Viera

jueves, 18 de febrero de 2010

El efeto "gay" en niños adoptados (parte II)

ESTUDIO ADMITE "DIFERENCIAS" EN NIÑOS DE PAREJAS HOMOSEXUALES

¿Y por que ésto no lo comentaran en "Jueves de salud en RCN"?

Un estudio publicado en el año 2001 en la revista "American Sociological Review" por los Sociologos e investigadores prohomosexuales Judith Stacey y Timothy Biblarz, titulado "(How) does the sexual orientation of parents matter?", reexaminó 21 estudios psicológicos entre 1981 y 1998 en los niños criados en "familias" monosexuales (18 de lesbianas y 3 de gays).

Y pese a lo habitualmente se quiere trasmitir, encontraron diferencias con los niños criados en hogares heterosexuales. También observaron que los investigaciones anteriores habían procurado reducir al mínimo cualquier diferencia encontrada en los niños criados por parejas monosexuales para evitar inflamar la "homofobia."

Según Stacey, "Debido a que los ideólogos antigay buscan la evidencia del daño, los investigadores progay son tendenciosos hacia su ausencia."

Estos investigadores progay, notó, "caminan cautelosamente alrededor del tema de las diferencias." Stacey cree que los investigadores deben honestamente divulgar cualquier hallazgo de diferencias, ya que esas diferencias, cree ella "son realmente de ninguna consecuencia respecto al desarrollo moral o emocional de niños en hogares del mismo sexo". Esto representa una admisión por demás interesante de dicha socióloga del ideologismo monosexual (frecuentemente citada en Cortes de USA como dictamen favorable a parejas de lesbianas o gays) ya que llevada por su extremismo progay, para ella esas diferencias "no tienen importancia". Expresa, con no poca coherencia por cierto, que admitir que si los niños criados en parejas homosexuales devienen afeminados es un "defecto" significaría una "capitulación" frente a los "mitos" de género creados por el "heterocentrismo". Stacey ha confirmado lo que han sospechado muchos desde siempre: Que los investigadores pro homosexuales sobre comparación entre niños criados por homo o heteros redujeron al mínimo deliberadamente cualquier diferencia para proteger al colectivo homosexual contra la condenación social. Eso, obviamente, no es ciencia, sino propaganda y es bueno que se aclare, pero ¿Y qué diferencias encontraron Stacey y Biblarz en su revisión de esos estudios anteriores? y que "no tienen importancia".

Encontraron que:

1) los niños criados en parejas lesbianas eran más proclives a tener experiencias homosexuales que los niños criados en familias heterosexuales.

2) Que los niños en "familias" gay eran menos proclives a adherir a los papeles culturalmente aceptados del género, los varones eran más femeninos y las muchachas eran más masculinas en "familias" de lesbianas o gays.

3) Que los niños tenían temor de que sus "padres" se enojaran si sabían que eran heterosexuales.

4) Que las niñas criadas en "familias" homosexuales eran más proclives a iniciarse sexualmente más temprano y tener más contactos sexuales comparadas con niñas de hogares hetero y en los varones sucedía al revés: se producía una tendencia a la castidad.

5) Que los niños en esas condicions tienen más amigos gays o lesbianas que los provenientes de hogares heterosexuales.

(A los que deseen acceder al artículo original en Inglés, tipeen el nombre del mismo "(How) does the sexual orientation of parents matter?" en un buscador en inglés y se abrirá en formato pdf)

Efecto homosexual en niños adoptados (parte I)

MÉXICO D.F., 18 Feb. 10 / 08:13 am (AF)
Un estudio presentado en el Simposio "Adopción Homosexual. Lo que la Ciencia ha Descubierto" realizado en México, reveló que la mayoría de niños adoptados por parejas formadas por personas del mismo sexo registran "un mayor nivel de estrés", llegan a "tendencias e intentos suicidas" y además muestran "vergüenza y enojo al tratar de esconder, ante sus compañeros y familiares, la homosexualidad de su padre o madre".

El Simposio fue organizado por el Instituto Mexicano de Orientación Sexual, "Renacer", con el fin de proveer
información científica sobre la homosexualidad, las adopciones homoparentales y sus impactos en el desarrollo infantil.

En este sentido se presentó el estudio "Investigación Relativa a la Paternidad y Adopción Homosexual" del profesor de Neuropsiquiatría y Ciencias del Comportamiento en la Escuela de Medicina de la Universidad de Carolina del Sur (EE.UU), George A. Rekers, que plantea que "las niñas y niños adoptados por parejas de lesbianas y homosexuales registran un mayor nivel de estrés al que ya de por sí les genera su condición de huérfanos o abandonados por sus padres biológicos" y que dicha situación "provoca en los menores diversos traumas y trastornos del comportamiento que incluso llegan a tendencias e intentos suicidas".

"De acuerdo con diversos estudios que contienen testimonios de hijos de padres homosexuales, la mayoría de éstos reconoció haber padecido fuertes emociones, tales como miedos, ansiedad, aprehensión, vergüenza y enojo al tratar de esconder, ante sus compañeros y familiares, la homosexualidad de su padre o madre", agrega.

Sistemas de Adopción

Asimismo, al referirse a los "matrimonios" homosexuales, el estudio señala que "son significativa y sustancialmente menos estables y más cortas en promedio, comparadas con el matrimonio entre hombre y una mujer" por lo que "los hogares con un adulto homosexual contribuyen inevitablemente a un índice sustancialmente mayor de cambios en los hogares de adopción".

"Debido a la alta incidencia de trastornos psicológicos de los niños que entran al sistema de cuidados adoptivos estos niños son especialmente vulnerables a un daño psicológico y a una creciente desadaptación cuando se les impone un estrés significativamente mayor por la presencia de un adulto con prácticas homosexuales en el hogar adoptivo", añade.

Por su parte, Oscar Rivas, presidente de Renacer, subrayó que "de acuerdo a la experiencia internacional y apoyados con diversos estudios e investigaciones, se concluye que en materia de adopciones lo que debe prevalecer es el derecho de los niños o niñas con posibilidad de ser adoptado, no el de los padres".

El Simposio se realizó luego de que los Diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobaron reformas sobre la adopción homosexual, sin considerar la posición de diversos sectores involucrados en el tema. El estudio del profesor George A. Rekers sirvió de base para prohibir la adopción de parejas del mismo sexo en Florida, luego de un litigio en la Corte de ese Estado.

martes, 26 de enero de 2010

La perversión de la democracia

Complicado este mundo nuestro... Y, en ocasiones, difícil de entender.
La democracia es un sistema perverso en sí mismo; Garantiza, al menos se supone que lo hace, la elección como líder de la persona más respaldada por una asamblea de ciudadanos, en principio, libres. En este momento se suele presuponer que al ejercer de tales, esos mismos hombres libres serán capaces de hacer recaer su elección es el candidato más adecuado... lo cual no deja de ser una absoluta estupidez. Ésta pequeña tara del sistema acarrea la posibilidad de una consecuencia terrible e inevitable... Qué esa elección puede recaer en cualquiera, puesto que solo hay una cosa más manipulable que un ser humano... y ésta es un grupo de seres humanos.

Al hilo de todo esto, no deja de sorprenderme que, en ésta loca carrera en la que la sociedad anda metida por certificar que tenemos tal o cual título o habilidad, el proceso democrático haya conseguido mantenerse al margen. Estamos tan confiados del invento que exigimos que para desempeñar con corrección el trabajo de barrendero u ordenanza – con todos mis respetos a ambas categorías profesionales – haya que justificar cierta preparación académica, ausencia de taras psicológicas, buena conducta y superar, en el mejor de los casos, un par de procesos de concurso oposición. En cambio, ni exigimos la misma preparación al que mete el voto en la urna ni, claro está, al candidato que al final acaba alzándose con el triunfo, con lo que éste puede revelarse como manifiestamente indeseable para el cargo o incluso, como un completo zote. Y nos da igual... y lo damos por bueno...

Porque lo hemos elegido nosotros.... (mentira ya que el candidato lo ha elegido su partido...)

Porque lo hemos elegido libremente... (es un decir ya que no hemos intervenido en la confección de las listas ni podemos, salvo en algún caso, modificar ni la presencia ni el orden de los candidatos...)

Porque lo ha elegido la mayoría... (en ocasiones, pero no siempre... ya que en algunos procesos electorales si sumanos la abstención al voto nulo, esta agregación resultaría la fuerza más votada.)

¡Y pa´casa! Que ya hemos cumplido... y solo nos queda esperar a que pasen unos años para repetir proceso borreguil y funesta consecuencia. A mirar los informativos, donde se nos bombardeará con datos de participación que siempre resultarán altísimos y topicazos como que “no se han registrado incidentes” o que “ha triunfado la democracia”... Pero ¿qué esperaban? ¿Qué nos matásemos a la entrada del colegio electoral? y... ¿si triunfa la democracia... resulto, por ende, triunfante yo también...?

Los griegos, primeros demócratas de la historia y personajes inteligentes – pues se las arreglaron para sobrevivir a las infernales tensiones internas que soportaron, resistieron a los persas y solo sucumbieron ante Roma, a la que luego conquistaron con su arte – manejaban el sistema de forma ciertamente diferente a la nuestra; Para empezar, solamente podían votar aquellos varones adultos que hubieran completado su entrenamiento militar. Tranquilos... no haré ningún chiste fácil acerca de la idoneidad de dejar a la mujer fuera del proceso electoral pero, si unimos a esto que, al contrario, quedaban inhabilitados para el sufragio los traidores, los maleantes, los condenados por mantener deudas contra el Estado o contra otros ciudadanos... caeremos en la cuenta de que era necesario, al menos, estar al día como ciudadano libre. No quiero ni pensar, lo despoblados que se iban a quedar algunos colegios electorales en caso de aplicar aquí algo, siquiera parecido.

Por otro lado, los atenienses debían de disfrutar con la democracia porque entendían las votaciones como una auténtica fiesta y el porcentaje de participación en el proceso era altísimo, resultando la abstención una rareza y el voto nulo, una quimera. Además, entendían el asunto como de tal importancia, que el iniciador del proceso era conocido como el “Ho boulodemos”, esto es, “cualquier persona que lo deseé”... con lo que, en principio, cualquier interesado, ayudado por unos cientos de jueces, administrativos y funcionarios, podía poner el marcha el sistema a discreción... Y se tenía tal respeto por esta función, que su comportamiento era infiscalizable y su responsabilidad ante el pueblo, nula de pleno Derecho. Los que si la tenían, contrariamente a lo que hoy sucede, eran los cargos elegidos en esos procesos electorales. Cuando un ateniense asumía un cargo, inmediatamente era considerado como un sirviente de la ciudadanía, tenía la obligación de rendir cuentas por cualquier decisión y podía ser castigado muy duramente si era condenado por nepotismo, corrupción o incluso incapacidad... con lo que ejercer un cargo público podía, en ocasiones... revelarse como muy peligroso.

Tan enamorados estaban de su invento que le hicieron el mejor favor posible... mejorarlo; Convencidos de que no era ni mucho menos perfecto y de que las elecciones favorecían a los más ricos y elocuentes, determinados porcentajes de cargos estaban reservados a aquellos que eran elegidos mediante sorteo. Este sistema se entendió necesario para prevenir corruptelas y para garantizar a todos los ciudadanos ciertas posibilidades de ser elegidos. Además, era necesario tener más de treinta años de edad para resultar elegible (para algunos cargos eran necesarios cuarenta) y al finalizar el mandato, el susodicho debía superar una reválida conocida como "euthunai" o escrutinio, que revisaba su actuación y le declaraba limpio de polvo y paja.

En el otro lado, un centenar largo de cargos debían ser elegidos por votación, todos ellos con un alto componente económico o militar. ¿Por qué?... pues porque, primero, se entendía que en el caso de los que iban a meter la mano en la caja, si éstos disponían de gran patrimonio, era posible recuperar el resultado de futuros desfalcos y, en el caso de los segundos, ciertamente para ocupar el puesto de "Stratego" o líder militar, había que acreditar fuertes conocimientos militares además de contactos en todas las poblaciones a las que luego podría ser necesario recurrir, en el caso de que los persas se pusieran más pesados de lo normal.

Aparte de la asamblea o "Ekkesia", donde residían los poderes legislativos y algunos de los ejecutivos, el Consejo de los Quinientos o "Boulé" se ocupaba de tareas como la recepción de los embajadores extranjeros, fiscalizar la actuación de determinados cargos públicos o custodiar las llaves de las arcas que conformaban el tesoro... Se consideraba tan importante que no se podía repetir el cargo y rotaba con tanta celeridad, que se calcula que la cuarta parte de los varones libres de Atenas ocuparon una de sus sillas en algún momento. La tercera pata del invento eran los Tribunales o "Dikasteria", para los que era necesario acreditar la edad más alta entre todos los funcionarios, ya que los griegos asociaban edad con sabiduría. Sin embargo, curiosamente, fue el instrumento de poder que peor funcionó ya que, al no haber juez, al no poder durar los juicios más de un día y al ser inmunes sus miembros a cualquier tipo de castigo... se vivían con cierta asiduidad todo tipo de excesos o castigos, que solo fueron mitigados en parte con la posibilidad de anular el juicio en caso de demostrarse la doblez de los testigos.

En resumen, qué diferente y que semejante forma de entender lo mismo... El deseo de autogobernarse con justicia y una cierta equidad desemboca en la invención de un sistema que, honestamente, creo que no hemos sido capaces de mejorar demasiado. ¿Limitaciones nuestras o de la propia democracia? Quien sabe... En cualquier caso, me quedo con el texto que se leyó durante los funerales de Pericles, uno de los hombres que más amó la democracia y que más la utilizó...

"Tenemos un régimen político que no se propone como modelo las leyes de los vecinos, sino que más bien es él modelo para otros. Y su nombre, como las cosas dependen no de unos pocos, sino de la mayoría, es Democracia. A todo el mundo asiste, de acuerdo con nuestras leyes, la igualdad de derechos en los conflictos privados, mientras que para los honores, si se hace distinción en algún campo, no es la pertenencia a una categoría, sino el mérito lo que hace acceder a ellos; a la inversa, la pobreza no tiene como efecto que un hombre, siendo capaz de rendir servicio al Estado, se vea impedido de hacerlo por la oscuridad de su condición."

¿Es así?

martes, 22 de diciembre de 2009

Género: el nuevo nombre del marxismo


Muchos identificaron la caída del marxismo con la caída del Muro de Berlín; pero China sigue bajo un régimen marxista y en Cuba no se ha visto aún "La Hora Final de Castro", como profetizaba Oppenheimer. De lo que pocos se percataron, es que con la caída del Muro de Berlín, lo único que cayó fue la Unión Soviética; pero el marxismo, como materialismo histórico ateo que es, sigue gozando de muy buena salud. Porque si bien el marxismo como régimen de gobierno totalitario y como modelo económico se hizo pedazos en la vieja URSS, nadie puede negar que vestido de hedonismo, es una cultura, sino dominante, al menos influyente en muchos ambientes; sobre todo en ambientes capitalistas y por tanto consumistas. Sobre esto se podría -se debería- escribir un libro; desde estas páginas, sólo pretendemos dar una idea general del problema real al que se enfrentan quienes día a día luchan por la vida y la familia.



Es imponente el paralelismo encontrado entre la descripción del marxismo de Gramsci realizada por el Dr. Rafael Gambra en su libro Historia Sencilla de la Filosofía (Editorial RIALP, pág. 213, 21ª edición) y un documento publicado por la Conferencia Episcopal Peruana titulado "Perspectiva de género: sus peligros y alcances", que también se encuentra en el Nº 21 de la Revista Arbil:

Según Gambra, "Las dos últimas décadas han conocido (...) una evolución importante en la ideología (y la praxis) del marxismo. Se trata de la obra que el marxista Antonio Gramsci (1891-1937) escribió durante sus últimos años en las cárceles de la Italia fascista. En ella se da una moderación de las tesis rigurosas del materialismo histórico con fines más bien tácticos. Para Gramsci las ideas y creencias no son simple emanación pasajera de la economía, sino que poseen una realidad que constituye la cultura en que cada hombre y cada pueblo vive inmerso.
La idea propulsora del pensamiento gramsciano es que la Revolución nunca se realizará verdaderamente mientras no se produzca de un modo en cierto modo orgánico y dialéctico dentro de lo que Gramsci llama una cultura, que es lo que habrá que desmontar y sustituir al propio tiempo que se utiliza."

Quienes luchan por la vida y la familia, conocen los peligros de la perspectiva de género, y saben a que se refiere Gramsci cuando habla de "desmontar y sustituir una cultura al mismo tiempo que se utiliza": en efecto, los promotores el género, proponen "desconstruir la famila -y por extensión la sociedad", para luego rearmar la sociedad con parámetros marxistas. De acuerdo el folleto de la C.E.P., "para las "feministas de género", éste "implica clase, y la clase presupone desigualdad. Luchar más bien por desconstruir el género -los roles socialmente construidos- llevará mucho más rápidamente a la meta". Esta meta consiste en "llegar a una sociedad sin clases de sexo." Meta que coincide, obviamente, con los fines de la revolución marxista. Lo increíble del caso, es que todo esto lo hacen con la complicidad del liberalismo, e incluso de algunos sectores más bien "conservadores" o considerados "de derecha" por algunos. El concepto desconstrucción es considerado por los activistas de género, como "la tarea de denunciar las ideas y el lenguaje hegemónico (es decir aceptados universalmente como naturales), con el fin de persuadir a la gente para creer que sus percepciones de la realidad son construcciones sociales."
Pero sigamos con el análisis que Gambra realiza sobre la obra de Gramsci y su marxismo cultural:

"Si la revolución brota de un hecho violento o de una ocupación militar, siempre será superficial y precaria, y se mantendrá asimismo en un estado violento. El hombre no es una unidad que se yuxtapone a otras para convivir, sino un conjunto de interrelaciones activas y conscientes. Todo hombre vive inmerso en una cultura que es organización mental, disciplina del yo interior y conquista de una superior conciencia a través de una autocrítica, que será motor del cambio. La vida humana es un entramado de convicciones, sentimientos, emociones e ideas; es decir, creación histórica y no naturaleza."
No hay un sólo defensor o defensora del género que no pase por pacifista, por víctima o por defensor/a de todas las víctimas ataques y discriminaciones que impone la injusta sociedad en la que viven. La agenda de lucha, pasa por no violenta, pero en los hechos violenta las conciencias, lo cual es mucho peor. Queda claro asimismo, que para Gramsci, todo es creación histórica ("construcción cultural" en código de "género") y no naturaleza. En este sentido, cabe recordar que las feministas de género, consideran que el hombre y la mujer adultos son construcciones sociales; que en realidad el ser humano nace sexualmente neutral y que luego es socializado en hombre o mujer. Esta socialización, dicen, afecta a la mujer negativa e injustamente. Por ello, las feministas proponen depurar la educación y los medios de comunicación de todo estereotipo y de toda imagen específica de género, para que los niños puedan crecer sin que se les exponga a trabajos "sexo-específicos". Por eso hablan también de "roles socialmente construidos" cuando se refieren a las ocupaciones que una sociedad asigna a uno u otro sexo.
Sigue el Dr. Gambra:"De aquí el interés de Gramsci por el cristianismo al que considera germen vital de una cultura histórica que penetra la mente y la vida de los hombres, sus reacciones profundas. Será preciso, para que la revolución sea orgánica y "cultural", adaptarse a lo existente y, por la vía de la crítica y la autoconciencia, desmontar los valores últimos y crear así una cultura nueva. El ariete para esa transformación será el Partido, voluntad colectiva y disciplina que tiende a hacerse universal. Su misión será la infiltración en la cultura vigente para transformarla en otra nueva materialista, al margen de la idea de Dios y de todo valor trascendente."
No es casualidad entonces, que hace dos años, las feministas de género y sus secuaces, hayan inventado una campaña para quitar al Vaticano el status de Estado miembro a nivel de la ONU. Y qué decir de la infiltración en la cultura vigente, y de su alianza con el capitalismo y el consumismo con el fin de promover, en última instancia, el materialismo y el olvido de Dios.
De acuerdo con Gambra, "su arma principal será la lingüística (la gramática normativa) que penetre en el lenguaje coloquial, alterando el sentido de las palabras y sus connotaciones emocionales, hasta crear en quien habla una nueva actitud espiritual. Si se cambian los valores, se modifica el pensamiento y nace así una cultura distinta."


Cómo no representarse inmediatamente al llegar a este punto, los términos "interrupción del embarazo", "salud sexual y reproductiva", "anticoncepción de emergencia", "preembrión"; así como los cambios aparentemente inocuos de la palabra "amante" o "concubina/o" por la palabra "compañero" o "pareja" y muchos más. El denominador común es que todos llevan al error y a la confusión a grandes masas de personas que como neófitos en estos temas, dejan de llamar a las cosas por su nombre sin la más mínima capacidad crítica y se tragan "lo que dice la tele". Comenta el documento de la Conferencia Episcopal Peruana que para desconstruir la sociedad, las feministas de género "proponen desconstruir el lenguaje, las relaciones familiares, la reproducción, la sexualidad, la educación, la religión, la cultura, entre otras cosas. Estos cambios en el lenguaje son posibles, si se dan cámbios en la educación: "La educación es una estrategia importante para cambiar los prejuicios sobre los roles del hombre y la mujer en la sociedad. La perspectiva del ´género´ debe integrarse en los programas. Deben eliminarse los estereotipos en los textos escolares y conscientizar en este sentido a los maestros, para asegurar así que niñas y niños hagan una selección profesional informada, y no en base a tradiciones prejuiciadas sobre el ´género".
Después que nadie se asombre si María Pía se "casa" con Ana Inés o Ramón con Lorenzo, pues éste es el objetivo: "El final de la familia biológica eliminará también la necesidad de la represión sexual. La homosexualidad masculina, el lesbianismo y las relaciones sexuales extramaritales ya no se verán en la forma liberal como opciones alternas, fuera del alcance de la regulación estatal∑ en vez de esto, hasta las categorías de homosexualidad y heterosexualidad serán abandonadas: la misma ´institución de las relaciones sexuales´, en que hombre y mujer desempeñan un rol bien definido, desaparecerá. La humanidad podría revertir finalmente a su sexualidad polimorfamente perversa natural".
Prosigue el Dr. Gambra: "El medio en que esta metamorfosis puede realizarse es el pluralismo ideológico de la democracia, que deja indefenso el medio cultural atacado, porque en ella sólo existen "opiniones" y todas son igualmente válidas. La labor se realizará actuando sobre los "centros de irradiación cultural" (universidades, foros públicos, medios de difusión, etc.) en los que, aparentando respetar su estructura y aún sus fines, se inoculará un criticismo que les lleve a su propia destrucción.
Si se logra infiltrar la democracia y el pluralismo en la propia Iglesia (que tiene en esa cultura el mismo papel rector que el Partido en la marxista), el éxito será fácil. La democracia moderna será como una anestesia que imposibilitará toda reacción en el paciente, aun cuando esté informado del sistema por el que está siendo penetrada su mente."


Vaya si son conocidos los nefastos resultados de la implantación del pluralismo y la tolerancia como valores absolutos en nuestras sociedades: nada se puede criticar si es políticamente correcto; todo se debe criticar si es políticamente incorrecto. Nuestras endebles democracias se ven amenazadas día tras día por los personeros de la mentira y de la muerte, por el terrorismo ideológico y por sus principales aliadas, las mafias de la desinformación. El odio a la Iglesia, es capaz de unir en este "pluralismo", a un individuo como Ted Turner, paradigma del capitalista liberal, con el marxismo cultural, a cuyo servicio pone diariamente la CNN. Este odio se verifica también diversas organizaciones pseudocatólicas, como las "Católicas por el Derecho a Decidir" de triste memoria; o los miembros de la organización "Donum Vitae" en Alemania, que según el propio Nuncio, actúan directamente contra la voluntad del Papa al emitir certificados de asistencia médica requeridos para el aborto legal.
Y termina Gambra: De aquí la revolución cultural, meta principal del actual marxismo, y movimientos como cristianos para el socialismo y otro semejantes que jalonan esto que se ha llamado la autodemolizione de la Iglesia."


Es deber de todos los cristianos contribuir a evitar esa "autodemolizione" de la Iglesia -cuya estabilidad gracias a Dios, no depende de la voluntad humana, tan buscada por el marxismo cultural que ahora se viste con ropaje de "género": otra alteración del lenguaje, esta vez para no asustar. No menos importante es el deber de agradecer que una de las pocas voces que se atreven a defender la dignidad del hombre y su verdadera libertad, es la del Papa. Valiente y sereno, enérgico y caritativo, el Santo Padre custodia y defiende a tiempo y a destiempo, la Verdad. Por eso, contra quienes consciente o inconscientemente contribuyen con sus ácidas e incisivas críticas a esa "autodemolizione" pergreñada por Gramsci, es necesario afirmar que el criticismo a la Cátedra de Pedro, que es un mazazo a la Iglesia, pues venga de donde venga, siempre contribuye a la destrucción buscada por sus enemigos. Pues aún sabiendo que la barca de Pedro no perecerá jamás, nada exime a los crsitianos de remar para llevarla a buen puerto.
Ante la tentación del criticismo, todo cristiano debería recordar -con la C.E.P.- que "los dueños de la "nueva perspectiva" promueven el ataque frontal al cristianismo y a toda figura que lo represente. En 1994, Rhonde Copelon y Berta Esperanza Hernández elaboraron un folleto para una serie de sesiones de trabajo de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo del Cairo. El folleto atacaba directamente al Vaticano por oponerse a su agenda que entre otras cosas incluye los "derechos a la salud reproductiva" y por consecuencia al aborto.
"Este reclamo de derechos humanos elementales confronta con la oposición de todo tipo de fundamentalistas religiosos, con el Vaticano como líder en la organización de oposición religiosa a la salud y a los derechos reproductivos, incluyendo hasta los servicios de planificación familiar".

Por tanto, si los cristianos no tomamos conciencia de que el marxismo cultural: a) existe; b) goza de buena salud y c) está haciendo estragos en las conciencias y en las almas de muchos hombres y mujeres inocentes; si no permanecemos unidos; si no libramos juntos, esta lucha por la vida y la familia, dificilmente podremos contribuir a la derrota final del materialismo histórico encarnado en el marxismo gramsciano. Es demasiado grave la hora como para que los cristianos estemos divididos, y peor aún, ¡distraídos!, cuando lo que realmente importa es el restablecimiento de la Cultura de la Vida y la Familia.

sábado, 5 de diciembre de 2009

"Los indios precolombinos en Santander" Una bofetada al socialismo multicultural y multirracial

"LOS GUANES" racistas y eugenesicos


De gentil trato, estatura media, color blanco, ademán y mirar franco, nariz afilada y boca pequeña; eran de
fuerte constitución desarrollada por el trabajo agricola y el entrenamiento militar. "tienen disposición y gallardía, es gente blanca, limpia, de linda y de agraciada compostura" afirmaban los españoles, que al referirse a la mujer Guane, decían:

"Eran a las demas aventajadas en disposición y hermosura, aire, donaire, gracia y atavió".

ASPECTO DE LOS GUANES

En el actual departamento Colombiano de Santander, precisamente en el cañón del río Chicamocha y en parte de la meseta llamada hoy “Mesa de los Santos” se desarrolló durante la época precolombina la cultura guane.

Según el análisis de carbono 14 hecho a los restos humanos encontrados en el territorio, éstos se remontan a un período comprendido entre el V y el XV siglo de la era Cristiana.
La mayoría de los expertos concuerda en el hecho de que el pueblo guane hablaba una lengua afín al chibcha
y de que tenía frecuentes contactos con otros pueblos que vivían más al sur, como los chanchon y los
chalalá. La lengua chibcha, natural del pueblo muisca y del pueblo de los tayronas, hace pensar en un origen
común de estos tres pueblos.

Otros investigadores, por otro lado, sostienen que los guane hablaron una lengua desconocida, pero que sí
estuvieron acostumbrados a hablar el chibcha para poder comerciar con los pueblos vecinos.
Los guane eran indígenas de piel extrañamente blanca, como puede leerse en los comentarios de Juan de
Castellanos, el más famoso cronista de la época.

Fray Pedro Simón ponderaba así la buena presentación y atractivo de los habitantes de esta región:
“Eran los indios bien dispuestos, de buenas caras y más blancos, que colorados; sus mujeres, de muy buen parecer, blancas y bien dispuestas y más amorosas de lo que era menester, en especial con los españoles; eran todos estos naturales, hombres como mujeres, la mayor parte de hermosos rostros, unos con ojos claros, y particularmente en la región de Guane y Chanchón, como en la Provincia de Vélez".
De los resultados del estudio escanográfico y radiográfico realizado hace ocho años a dos momias Guanes encontradas en la Mesa de los Santos, se ha confirmado, la vieja teoría, de que los guanes tenían un "aspecto caucasoide". El estudio liderado por el antropólogo Gonzalo Correal y el médico Iván Flórez, también ha confirmado que los restos humanos encontrados datan del 600 d. C., según se desprende de los datos entregados por el laboratorio Groningen C14 Laboratorium de Holanda. El estudio tuvo por objeto dos momias Guanes que actualmente forman parte de las colecciones del museo de la "Casa de Bolívar".

ORIGEN


Probablemente fueron los descendientes de pueblos amerindios que atravesaron el istmo de Panamá hace unos quince milenios, continuando con un proceso de colonización del continente americano que se llevaba a cabo desde tiempos remotos.
No pueden excluirse, sin embargo, orígenes diferentes, por ejemplo de las islas del Pacífico o incluso del continente antiguo, como sostienen algunos arqueólogos.

MANERA DE VESTIR DE LOS GUANES

Los Guanes, se distinguían de las otras agrupaciones indígenas por su mayor grado de civilización, demostrado, entre otras cosas, por el vestido; mientras otras familias primitivas sólo usaban el guayuco o únicamente un tapa sexo, los Guanes y los Chibchas se vestían con mantas de hilo; los historiadores nos dicen que “los conquistadores y sus soldados hallaron al llegar a los umbrales de Guane a multitud de indios vestidos con telas de algodón y que en el aseo de los trajes daban muestras de costumbres más honestas que las que habían experimentado en el resto de los pueblos que habitaban en la costa.

Llevaban, tanto hombres, como mujeres, una manta ceñida a la cintura y otra que pendía del hombro izquierdo, donde la unían con un nudo; y los caciques y los principales de la tribu y sus mujeres unían el manto con alfileres de oro y lo llevaban largo hasta los tobillos. El cacique podía conceder esto mismo a los que se distinguían por su valentía.

En cuanto al cabello, hombres y mujeres los llevaban largos: los varones hasta los hombros y partido en dos en carrera por la mitad; las mujeres lo tenían suelto y una de sus mayores gracias era tenerlo muy largo, y como la humanidad siempre ha sido vanidosa, procuraban disimular el paso atrevido de los años, conservando siempre el cabello negro, mediante el empleo de tintas sumergiéndolo en agua y lejías fuertes.

En relación con la muerte, es de notar que el color del luto era el rojo; por esto, en el fallecimiento de alguno de la tribu se vestían con mantas de este color y teñían su cuerpo con achiote.

ORGANIZACION DE LOS GUANES


La constitución social de los Guanes estaba formada por clanes, esto es por grupo de familias del mismo parentesco por línea materna; tanto hombres, como mujeres estaban ligados por línea materna y por esto pertenecían al clan de la mujer y no del varón, pero vivían con el padre. Varios clanes formaban una tribu y varias tribus una confederación, como la que gobernaba el Cacique Guane.

ELECCIÓN DE LOS CACIQUES

El cacicazgo era hereditario, pero no en la línea recta de padres a hijos, sino en línea transversal, heredando los hijos de las hermanas del cacique. La palabra cacique era posiblemente entre ellos guabxique, que significaba precisamente sobrino, hijos de hermanas; así procuraban conservar la pureza sanguínea del linaje y la descendencia legítima por medio de la madre quien, según ellos, era quien conservaba intacta la autenticidad de la raza.

Solamente cuando no había hijos entre las hermanas del cacique, se escogía uno de los bien dotados y más valerosos miembros de la tribu para asumir el poder, después de haberle dado la instrucción y formación necesarias; esta ley de sucesión de los caciques perdió su vigencia con la conquista española al ser adoctrinados los indígenas y conocer el sistema de sucesión real de las naciones del continente europeo.

COMO SE ELEGIAN LOS CACIQUES

Cuando los posibles sucesores del cacique llegaban al uso de la razón y se veía que tenían las cualidades físicas y morales para aspirar a esta dignidad, se les ponía bajo el cuidado de dos ayos y en trato frecuente con los jefes o sacerdotes de la tribu, para que lo fueran formando en la práctica de las buenas costumbres y en las cualidades propias de un buen gobernante.

Al llegar estos candidatos a la edad de 15 ó 16 años, eran sometidos a rigurosos ayunos; para conocer cuál era su fortaleza y dominio de la voluntad, los sometían a un examen público que consistía en: delante de toda la tribu se colocaba una doncella hermosa y seductora, completamente desnuda y ante ella se traían los candidatos con “el solo vestido que les dio la naturaleza”; aquel que supiera contenerse, sin tener ningún movimiento sexual, tanto en su persona, como en su cuerpo, era el escogido. Así hacían comprender cómo al cacique se le exigía un gran dominio de sí mismo y una gran virtud, para que fuera ejemplo de la tribu.

AUTORIDAD DE LOS CACIQUES

La autoridad del cacique era considerada de origen sagrado y creían que su poderío procedía del Sol y de la Luna, por esto se les respetaba muchísimo y se les obedecía ciegamente. Se le tenía tanto respeto que sus vasallos no se atrevían a mirarlo de frente y cuando le llevaban algún presente o necesitaban hablar con él nunca podían mirarlo a la cara, entraban profundamente inclinados, hablaban con él y luego, vueltos de espaldas abandonaban el recinto.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Origen y meta del marxismo (Parte II)



El marxismo político.
Además de formular una teoría determinista de la historia y un análisis del sistema capitalista, Marx formula el mecanismo político por el cual se realizará el paso de la sociedad capitalista a la sociedad comunista, la toma del poder político por el proletariado y la abolición de la propiedad privada de los medios de producción.

Las corrientes anarquistas y socialistas utópicas anteriores, influidas por la teoría del “buen salvaje” de Rousseau, habían propuesto la creación de pequeñas comunidades autosuficientes en las cuales se volvería a formas de producción anteriores a la industrialización, la más famosa de estas comunidades utópicas es el Phalansterio de Fourier. Por el contrario, Marx, durante las reuniones de la Primera Internacional, se enfrenta a las tesis de los socialistas utópicos seguidores de Proudhon y a los anarquistas de Bakunin. En vez de pequeñas comunidades autosuficientes, Marx defiende un modelo político fuertemente estatizado. En él, el proletariado controla los medios de producción a través de un Estado omnipotente.

Llegados a este punto tenemos las claves para explicar la enorme fuerza ideológica del marxismo. En primer lugar su concepción lineal y determinista de la historia hace que el creyente y militante marxista sienta que es el instrumento de una ley eterna de la historia y por lo tanto su lucha está abocada necesariamente a la victoria final. Por otro lado el marxista tiene claro que el objetivo final de su lucha es la conquista del Estado, por lo que cualquier solución intermedia será considerada como un paso previo al control total del Estado. Esto hace imposible la coexistencia del marxismo con cualquier otra ideología, el resto de las ideologías deben ser erradicadas sistemáticamente, puesto que son manifestaciones de una etapa de la historia que se debe superar. Por último el marxismo, originariamente se dirige al proletariado del S.XIX, una clase que ha perdido bruscamente el contacto con la forma de vida campesina de sus antepasados inmediatos, que carece de propiedades y cultura y al que se promete un paraíso sobre la tierra en el que con mucho menos trabajo podrá gozar de un nivel de vida mucho mejor.

Durante el la segunda mitad del S. XIX aparecen partidos social demócratas en la mayoría de los países europeos, los cuales llegar a adquirir un gran peso político en países como Alemania y Francia, sin embargo, la doctrina marxista tuvo su primera aplicación política en Rusia, un país que todavía era eminentemente agrario y que contaba con un proletariado que se restringía a ciudades como Moscú y San Petersburgo. El partido bolchevique no es un partido de masas cuando llega al poder, sino más bien una vanguardia revolucionaria cuyos dirigentes, no provienen de la clase obrera, en cuya dirección hay una fuerte representación judía y que cuenta con el apoyo económico de grandes banqueros occidentales como los Roschild, los Rockefeller, Olaf Aschberg (director del “Nye Bank av Stockholm”), William Boyce Thompson, Albert H. Wiggin (director del “Chase Nacional Bank”) y otros muchos. Estos banqueros, tras la revolución, obtuvieron numerosos beneficios de la explotación de los recursos naturales rusos.

Como vemos a la luz de estos nombres, la revolución rusa distó bastante de ser la toma del control del proletariado de los medios de producción, efectivamente el proletariado fue utilizado por los bolcheviques para tomar el poder, pero las clases que se enfrentaron no eran el proletariado y la burguesía. Quienes tomaron el poder efectivo fueron una serie de personajes salidos de la alta y media burguesía, con el apoyo de grandes capitales bancarios, quienes fueron derrotados y eliminados sistemáticamente fueron la vieja nobleza, los pequeños industriales rusos y sobre todo el campesinado. Muchos campesinos habían tenido el acceso a la propiedad de la tierra una generación antes, con la abolición de la servidumbre, al principio de los años 20, el gobierno comunista procedió a la expropiación sistemática de las tierras y en muchos casos a la exterminación del campesinado, los campesinos reaccionaron con dos grandes sublevaciones, una de ellas en Ucrania, y otra en el Volga, ambas fueron aplastadas de la forma más sangrienta por el ejército rojo. Para acabar con la resistencia campesina, los dirigentes comunistas no tuvieron reparos en provocar una hambruna que mató a más de 5 millones de personas, sobre todo en Ucrania.

No es el objetivo de este artículo entrar en una descripción pormenorizada de los regímenes comunistas y los 100 millones de muertos que ocasionaron, quien tenga curiosidad por ello puede consultar “El Libro Negro del Comunismo”. Simplemente señalaremos que tras la toma de poder de los comunistas, la situación del proletariado no sufrió una mejora sustancial, de hecho los sindicatos dejaron de defender las condiciones laborales de los obreros y se transformaron en instrumentos para mantener la disciplina laboral y evitar huelgas.

El marxismo cultural.


En Europa occidental y en Estados Unidos no se ha aplicado nunca el modelo económico marxista, sin embargo, el marxismo cultural domina todos los aspectos de nuestras sociedades, puede que esta afirmación suene extraña a algunos rectores. Lo que llamamos marxismo cultural es designado con el eufemismo de “Corrección política”. ¿Cuál es el origen de la corrección política?

Los orígenes de la corrección política actual hay que buscarlos en los primeros años del S. XX. Justo después de la revolución rusa, los marxistas occidentales esperaban una inminente revolución de las masas obreras en el resto de Europa, sin embargo esta revolución no tuvo lugar más que en Hungría y Alemania. En estos dos países los revolucionarios no tuvieron el seguimiento esperado entre los obreros y ambas revoluciones fueron abortadas. ¿Por qué los obreros no se sublevaron? La respuesta a esta pregunta la dieron dos pensadores marxistas, el italiano Antonio Gramsci y el húngaro Georg Luckacs. La respuesta fue que los obreros no eran capaces de ver sus intereses de clase porque estaban inmersos en la cultura occidental, por lo tanto es en el plano cultural donde se debe preparar la revolución. Al obrero comunista a debe serle extirpada su cultura y su historia, esto deberá llevarse a cabo mediante lo que Gramsci denomina combate cultural.

En 1923 el multimillonario marxista Felix Weil, establece en Frankfurt un círculo de reflexión dirigido por Luckacs. Este círculo recibirá el nombre de Instituto para la Investigación Social y es más conocido como Escuela de Frankfurt. En 1930, el Instituto pasa ser dirigido por Max Horkheimer, un seguidor Freud y del psicoanálisis. Horkheimer replantea las tesis marxista según la cual la superestructura es una mera consecuencia de la infraestructura económica. Sus reflexiones le llevan a formular lo que él mismo denominó Teoría Crítica. ¿Qué es la teoría Crítica? Max Horkheimer afirma que la manera de destruir la civilización occidental es el ataque sistemático a todos sus valores, no la formulación teórica de una sociedad alternativa. Pongamos un ejemplo. Valor: El matrimonio es la unión de un hombre y una mujer con el objetivo de formar una familia, tener hijos y transmitirles los valores de sus antepasados. Crítica: El matrimonio puede ser cualquier tipo de unión donde intervenga la atracción sexual sin ningún fin concreto. Resultado: Instauración del matrimonio homosexual.

Otros miembros del Instituto para la Investigación Social fueron Theodore Adorno, Erich Fromm y Herbert Marcuse. Estos dos últimos autores, desarrollan una teoría según la cual las diferencias sexuales son construcciones sociales propias de la sociedad burguesa. Es mejor no añadir ningún comentario.


El Instituto para la Investigación Social fue cerrado en 1933 con la llegada de los nacionalsocialistas al poder. Sus miembros, en su mayoría judíos, se refugiaron en Estados Unidos y reestablecieron el Instituto con ayuda de la Universidad de Columbia. Durante la segunda guerra mundial participaron activamente en el esfuerzo bélico americano, Marcuse, por ejemplo trabajó para la OSS, el precursor de la CIA.

Tras la guerra, el Instituto para la Investigación Social vuelve a ser abierto en Frankfurt, sin embargo, Marcuse, su máximo exponente en aquella época se queda en Estados Unidos y se convierte en el ideólogo de las revueltas estudiantiles de los 60 e inspirará a algunos líderes de los movimientos revolucionarios negros. Su obra “Eros y civilización” será la Biblia de los Hippies. El marxismo cultural de Markuse y la escuela de Frakfurt, ya no va dirigido hacia el proletariado, sino a los hijos de la alta burguesía y las clases medias. En este nuevo contexto, la lucha de clases que predicaba el marxismo económico debe ser reformulada, la clase deja de definirse en base a la propiedad de los medios de producción, sino en función del grupo cultural al que se pertenece. La cultura deja de ser un mero producto de las relaciones de producción. Para el marxista cultural, es la cultura la que determina unas relaciones de producción imaginarias, un obrero de la construcción, blanco y de civilización occidental es un explotador, mientras que un deportista millonario africano es un explotado.

En el marxismo económico, las leyes de la historia requieren la eliminación de los propietarios de los medios de producción y la expropiación de dichos medios por el Estado. En el marxismo cultural, quienes deben desparecer son todas aquellas personas que conservan patrones culturales europeos. Las personas de cultura occidental son por definición una clase opresora y malévola por naturaleza, independientemente de su situación económica. En contraste, la nueva clase oprimida y buena por naturaleza está constituida por todos los individuos no occidentales, como negros o chicanos. Esta última posición retoma claramente la idea del buen salvaje de Rousseau. A las razas no europeas hay que añadir grupos como los homosexuales y las mujeres feministas (en el sentido político del término).

Igual que el marxismo económico pretendía la expropiación de los bienes de la burguesía y la desaparición final de dicha clase social, el marxismo cultural busca la desaparición final de la civilización occidental y de los portadores de dicha civilización. Esto se realiza mediante la colonización masiva de Europa y Estados Unidos por las masas tercermundistas y mediante la aplicación de lo que llaman “discriminación positiva”. ¿Por qué positiva?, porque se realiza a favor de grupos étnicos y culturales que son buenos por naturaleza y en contra de grupos que son malos por naturaleza.


Una vez vistos los nuevos parámetros en los que se define la lucha de clases o más bien la lucha de grupos culturales, sólo queda subrayar que el programa antieuropeo de los marxistas culturales se ha llevado a cabo con muy escasa oposición, en prácticamente todos los países de Europa occidental y en Estados Unidos, Canadá y Australia. Entre los años 60 y 70, las leyes que favorecían la inmigración europea y restringían la inmigración no europea, fueron derogadas en Estados Unidos y Australia, lo cual fue el inicio de un proceso de colonización sistemática de ambos países por parte de las masas tercermundistas, dicho proceso se ha venido acelerando durante los años transcurridos y hoy es más rápido que nunca. En Europa occidental el proceso de ocupación tercermundista ha sido completamente análogo y en ciudades como París o Londres la población autóctona se ha visto reducida por debajo de la mitad. La colonización va acompañada de la discriminación cada vez más acusada de la población autóctona frente a los nuevos colonos, en Estados Unidos y en Inglaterra, la “discriminación positiva” es algo que está presente en todas partes, en Francia, donde esta discriminación ya se aplica en la adjudicación de ayudas sociales, se están haciendo esfuerzos continuos para imponerla en todos los ámbitos de la sociedad. La tendencia es la misma en todos los países de Europa.

Tanto la izquierda como la derecha políticas han admitido en una u otra medida los postulados del marxismo cultural, para ello no ha sido necesaria una revolución violenta, los marxistas culturales, se han impuesto gracias a tres factores, en primer lugar el apoyo de la banca internacional, que los ha utilizado para impulsar el proceso de globalización económica. En segundo lugar su dominio de lo que Gramsci llamaba “combate cultural”, es decir, la infiltración masiva del movimiento asociativo. Asociaciones ecologistas, pacifistas, universitarias, culturales, de defensa de los derechos de la mujer y todo tipo de ONGs han sido creadas o infiltradas por los marxistas culturales. El factor más importante ha sido sin embargo la ausencia total de resistencia, efectivamente la derecha conservadora no ha tenido la capacidad no política ni ideológica para oponerse al avance del marxismo cultural, de hecho, la derecha conservadora ha terminado por aceptar como propias muchas ideas fabricadas por los marxistas culturales. El marxismo político y económico se encontró en su avance con una ideología que aportaba una solución alternativa a los problemas sociales de los que se alimentaba la ideología marxista, una solución nacional e identitaria en contraste con la solución internacionalista marxista. Tras la segunda guerra mundial, no quedaba nada capaz de frenar la expansión del marxismo cultural.

Evolución del marxismo en Europa del Este.

Si comparamos Europa occidental y Europa oriental desde el punto de vista de la libertad de expresión y pensamiento, vemos que en Europa occidental hay una serie de temas que no es posible abordar sin una serie de riesgos que van desde el ostracismo social hasta la prisión pasando por la pérdida del puesto de trabajo. Cualquier desviación del pensamiento oficial sobre temas como inmigración y raza, es severamente perseguida por la nueva forma de inquisición que es la corrección política.

En contraste con la falta de libertad de Europa occidental, en Europa del Este, los peligros a los que se exponen quienes piensan libremente, son mucho menores. El poder del marxismo cultural es mucho menor allí donde triunfó el marxismo político y económico. ¿Por qué ocurrió esto?

Hay dos respuestas, la primera es que en la Unión Soviética, desde 1917 hasta 1989 el marxismo internacionalista que se instaló en el poder, se fue rusificando progresivamente y fue tomando posiciones nacionalistas rusas. El primer viraje hacia el nacionalismo tuvo lugar en 1925, cuando Stalin impuso sus tesis autárquicas frente al internacionalismo extremo que representaba Trotsky. El segundo viraje tuvo lugar entre 1941 y 1945, durante la guerra con Alemania, Stalin optó por reactivar el nacionalismo ruso y ponerlo al servicio del esfuerzo bélico. De hecho en Rusia, la segunda guerra mundial fue denominada “gran guerra patriótica”. El tercer viraje fue la “campaña anticosmopolita” de principios de los años 50, en la que numerosos dirigentes del partido fueron eliminados tras ser acusados de internacionalistas. Ciertos sectores de la izquierda en Europa occidental reniegan de la figura de Stalin por estos tres detalles, no porque exterminara a millones de disidentes políticos en el Gulag. Sin embargo Trotsky, creador del ejército rojo y cómplice de la matanza sistemática de kulaks y cosacos, que tuvo lugar tras la revolución, es considerado como alguien de moral intachable y como el exponente de una ideología “perfecta”, que fue desvirtuada por Stalin.


El segundo motivo es que el marxismo cultural tiene su origen en la teoría crítica de Max Horkheimer, doctrina dirigida a la destrucción de una sociedad, evidentemente, en los países comunistas no hubo movimientos inspirados por la teoría crítica. Mientras los marxistas culturales de Occidente defendían el aborto, las drogas y la homosexualidad, en la Unión Soviética el aborto y las drogas eran ilegales y la homosexualidad no estaba precisamente bien vista.

¿Qué hacer?

El marxismo cultural es una construcción teórica cuyo único objetivo es la destrucción de nuestra civilización y de nuestro pueblo. Esta ideología representa un peligro mortal puesto que se trata de un enemigo interior, que está presente por todas partes. Desde los primeros años de escolarización, los jóvenes europeos son educados en el desprecio hacia sus raíces étnicas y culturales. ¿Cómo enfrentarnos a un enemigo que tiene un poder casi absoluto, que controla los gobiernos de nuestros países, las instituciones culturales y educativas y los medios de comunicación de masas?

Para encontrar la respuesta es necesario un análisis profundo de la estructura ideológica y los métodos del marxismo cultural. El marxismo cultural es una ideología eminentemente destructiva, no busca la construcción de una nueva sociedad, como el marxismo del S. XIX, sino que simplemente busca destruir la civilización occidental. Esta falta de voluntad creativa se ve con claridad en las contradicciones de una ideología que dice defender los derechos de las mujeres y que fomenta la implantación del Islam en nuestro territorio. El carácter destructivo de la izquierda cultural se ha acentuado notablemente con la caída de la Unión Soviética. Con la desaparición del bloque comunista, la izquierda occidental ha perdido su referente histórico, lo cual ha acentuado su odio hacia la civilización europea.

Quienes hayan discutido alguna vez con marxistas culturales (comunistas, socialistas, liberales, cristianos multiculturalistas etc.) habrá reparado en que la mayoría de las veces, estos individuos renuncian a defender sus posiciones y se limitan a atacar las ideas del contrario. La otra gran dificultad que los identitarios nos encontramos en los enfrentamientos dialécticos con los marxistas culturales es el hecho de que en la mayoría de los casos los conceptos manejados en la discusión son productos del marxismo cultural, como “derechos humanos”, “opción sexual”, igualdad… Incluso el vocabulario empleado en las discusiones políticas ha sido diseñado por el marxismo cultural, palabras como “sin papeles”, tolerancia, racismo y otras muchas, son inventos del marxismo cultural, el hecho de usarlas en una discusión política, implica aceptar la derrota a priori.

El primer paso para enfrentarnos al marxismo cultural es la renovación total de nuestro pensamiento, todos los conceptos y palabras de la corrección política deben ser sustituidos por conceptos identitarios. Debemos sustituir el término inmigración por el de colonización, ya que el proceso que estamos viviendo, tiene una magnitud muy superior a la inmigración, y supone una ocupación de un territorio por unas poblaciones, acompañada de la eliminación progresiva de la población autóctona, la cual sufre un auténtico derrumbe demográfico. Igualmente debemos borrar el término racismo y sustituirlo por el de supervivencia. Los marxistas culturales han denominado racismo a cualquier actitud por parte de las poblaciones europeas, que busque defender su supervivencia como pueblos.

Lo que los marxistas culturales llaman tolerancia ha de ser llamado imposición. El concepto de “derechos humanos”, debe modificarse incluyendo el de “derechos de los pueblos” y el de “deberes de los individuos”. Los “sin papeles” deben ser llamados por su nombre, ilegales, clandestinos o invasores. El “aborto” debe ser llamado genocidio, pues es lo que realmente es cuando se aplica a la escala a la que se está aplicando hoy. La homosexualidad no es una “opción sexual”, sino una desviación sexual. La “igualdad” es un concepto jurídico, que implica que dos personas deben ser tratadas de igual modo si han cometido la misma falta o si tienen los mismos méritos, no un concepto ontológico como dicen los marxistas culturales.


Una vez que tengamos las ideas claras, todos los valores del marxismo cultural deben ser criticados y atacados sin descanso, ninguna concesión ni léxica ni ideológica debe ser hecha al marxismo cultural. El marxismo cultural tiene el dominio absoluto del universo político e ideológico de nuestras sociedades, pero tiene un punto débil. Ese punto débil es que es falso. Una ideología dispuesta a enfrentarse al marxismo cultural con sus propias armas, cuyos seguidores tengan el mismo grado motivación y disciplina que los marxistas culturales, pero que a diferencia del marxismo cultural sea verdadera, puede enfrentarse al enemigo de nuestra civilización y operar la regeneración ideológica que nuestro pueblo necesita para seguir existiendo.